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Dolor lumbar, ciática y hernia discal

La Quiropráctica, a diferencia de las soluciones tradicionales, no se contenta con aliviar el dolor sino que busca y trata el origen del problema, a fin de evitar que éste vuelva a surgir o empeore.

El porqué del dolor

Tiene que agradecer su dolor. Es una señal de alarma. Su función primaria, aunque no lo parezca, no es molestarle, sino protegerle. Tal como una alarma antifuego protege su hogar de los incendios, el dolor le advierte de que algo anormal y potencialmente peligroso ocurre dentro de su organismo. Si su alarma antifuego de casa sonara, no se le ocurriría desconectarla: buscaría el origen del incendio para extinguirlo. Del mismo modo, no se debe enmascarar su dolor con fármacos. Hay que buscar y resolver sus causas para que no vuelva a ocurrir o dañar más al organismo. Ésa es la misión de su quiropractico.

Hernia del disco comprimiendo la raíz nerviosa.

El dolor lumbar

Familiarmente conocido como "lumbago,” el dolor lumbar, o lumbalgia, es desafortunadamente un mal universal. Afecta al 80% de la población en algún momento de su vida.

Cuando uno está “clavado” se habla de lumbalgia aguda. El dolor se asocia a contracturas musculares fuertes, limitando la movilidad. Puede estar desencadenado por el esfuerzo físico, los malos hábitos posturales o el sobrepeso, aunque muchas veces ocurre sin circunstancias particulares. Su Quiropráctico podrá aliviar su dolor de manera rápida así como indagar y luego tratar la causa del problema.
Cuando el dolor lumbar perdura durante semanas o incluso meses se habla de lumbalgia crónica. Su presencia indica a menudo un problema vertebral o discal subyacente. Acudir a su Quiropráctico lo antes posible le permitirá localizar el origen del problema y aliviar el dolor.

La ciática

Se trata de un dolor que se propaga hacia las nalgas y las piernas. Se debe a una irritación del nervio ciático. Esta dolencia proviene a menudo de una hernia discal, lo que determinará su Quiropráctico.

La hernia discal

Ocurre cuando el disco, al ser comprimido entre dos vértebras, sale de su localización y presiona la raíz nerviosa o la médula espinal, produciendo lesiones neurológicas. Sus consecuencias pueden ser dolor, alteración de la sensibilidad e incluso dificultades para caminar.

¿Por qué los tratamientos convencionales no son suficientes?

Los antiinflamatorios y los relajantes musculares, como todos los fármacos, tienen muchos efectos secundarios. Por ejemplo, los antiinflamatorios provocan úlceras, problemas gástricos, hemorragias digestivas y deben ser evitados especialmente por las personas mayores y las mujeres embarazadas.

Al tratar el problema lumbar, toda la columna vertebral se encuentra más equilibrada. Por consiguiente el sistema nervioso funciona mejor, lo cual repercute favorablemente sobre todo el organismo.
Es más, estos fármacos sólo incumbren el dolor (desconectan la alarma) sin solucionar su causa (apagar el fuego).
En todo caso, sólo deberían tomarse unos días como máximo, mientras se diagnostica el origen del problema. Demasiada gente se automedica y toma estos tratamientos de forma continua, sin ser consciente de las graves complicaciones que esto implica.

En el caso de la hernia discal, la solución recomendada más a menudo es la cirugía (nucleotomía, laminectomía, microcirugía, etc.). Sin embargo, siempre debería ser el último recurso, ya que toda operación quirúrgica tiene riesgos. Siempre se estará a tiempo de operar, pero hay que tener en cuenta que la operación es irreversible: una vez operado, no hay posible vuelta atrás. Incluso la medicina reconoce que hasta el 40% de estas intervenciones fracasan. Hay cada vez más médicos que opinan que estas operaciones deberían reservarse a casos bien precisos, y sólo después del fracaso de otras terapias. En vista de su eficacia demostrada, la Quiropráctica debería siempre ser la primera opción.

La solución quiropráctica

A diferencia de las soluciones tradicionales, la Quiropráctica no se contenta con aliviar el dolor sino que busca y trata el origen del problema, a fin de evitar que éste vuelva a surgir o empeore. Los ajustes quiroprácticos específicos corrigen las desviaciones vertebrales responsables del dolor y mejoran la salud de la columna de una manera natural, segura, sin el uso de cirugía o fármacos y, por tanto, libre de sus efectos secundarios. Otra ventaja es que al tratar el problema lumbar, toda la columna vertebral se encuentra más equilibrada. Por consiguiente el sistema nervioso funciona mejor, lo cual repercute favorablemente sobre la salud del organismo.

Artrosis y Osteoporosis

Su quiropractico desempeña un papel esencial en la detección y la prevención de la artrosis y la osteoporosis, permitiéndole gozar de tonicidad y movilidad a lo largo de toda su vida.

La artrosis y la osteoporosis son dos tipos de problemas óseos frecuentemente asociados al proceso de envejecimiento. Sin embargo estos trastornos no constituyen una fatalidad: es totalmente posible evitarlos. Su Quiropráctico desempeñará un papel esencial en la detección y prevención de estas enfermedades, permitiéndole gozar de tonicidad y movilidad a lo largo de toda su vida.

LA ARTROSIS

Una “oxidación” articular

Se podría calificar la artrosis como una "oxidación" de las articulaciones del cuerpo humano. Se trata de una acumulación de sales de calcio que poco a poco solidifican las articulaciones, volviéndolas cada vez menos móviles y desembocando en una deformación de las mismas.
Se tiende a asociar la artrosis a las grandes articulaciones (rodilla o cadera), cuando en realidad afecta igualmente a las más pequeñas. Amenaza en particular a los 24 segmentos articulares de la columna vertebral, la más importante cadena móvil del cuerpo humano, implicada en la mayoría de los movimientos cotidianos.

La subluxación favorece la artrosis

Cuanto menos movilidad tiene una articulación, más vulnerable es a los depósitos de calcio. Ésta es la razón por la cual una subluxación –un desplazamiento vertebral–, provocada por ejemplo por un mal gesto o una caída, puede ser el primer paso hacia esta "oxidación" articular. Si la subluxación no se corrige a tiempo, la articulación vertebral se solidifica poco a poco y acaba por deformarse. Se acusan dolores, se encorva la columna: se envejece antes de tiempo.

La Quiropráctica devuelve la movilidad

En el caso de una artrosis ya establecida, el trabajo del quiropráctico consistirá en corregir la mala posición de las articulaciones en cuestión, con el fin de devolverles una mayor movilidad, evitando así que el problema empeore.
En cuanto a la prevención, el papel del quiropráctico es primordial: detectará los desplazamientos o bloqueos vertebrales, devolverá la movilidad a las articulaciones, evitando así que el proceso de solidificación se inicie. Así pues, los pacientes que reciben cuidados quiroprácticos regulares se mantienen flexibles, erguidos, en una palabra, más jóvenes.

LA OSTEOPOROSIS

La enfermedad de los huesos frágiles

La osteoporosis es una enfermedad evolutiva que consiste en una reducción de la masa ósea. La palabra osteoporosis significa "huesos porosos": los huesos se debilitan y corren mayor riesgo de fracturarse a raíz de una caída, un golpe, o incluso de manera espontánea.
La osteoporosis es también conocida como el "ladrón silencioso", ya que esta enfermedad se desarrolla sin que uno se dé cuenta. Sus manifestaciones, que pueden tardar años en presentarse, son las siguientes:

  • Caminar media hora al día.
  • Asentamiento vertebral (provoca chepa entre otros)
  • Es indispensable hacer ejercicios de estiramiento Pérdida de estatura
  • Es indispensable hacer ejercicios de estiramiento Fracturas (cadera, muñeca, columna vertebral)

Los factores de riesgo de la osteoporosis

Las mujeres están aún más amenazadas que los hombres, ya que la menopausia supone una pérdida ósea importante. El riesgo aumenta si Ud. tiene antecedentes familiares, lleva una vida sedentaria o si sufrió una histerectomía. El tabaco, el consumo excesivo de alcohol, una alimentación escasa en calcio o la utilización prolongada de algunos medicamentos –como la toma de corticoides por vía oral o por infiltraciones locales– pueden también contribuir a la pérdida de masa ósea.

La Quiropráxia: clave de la prevención

Aunque la osteoporosis sea aún difícil de tratar, gracias a un conjunto de medidas preventivas los peligros de esta enfermedad pueden verse reducidos. El quiropráctico le ayudará a establecer las estrategias necesarias para proteger la salud de sus huesos, dándole, en particular, consejos alimentarios con el fin de optimizar su aportación de calcio.
La práctica regular de ejercicio físico es asimismo un factor importante en la prevención, ya que el movimiento favorece la disminución de la pérdida ósea. Ahora bien, para moverse, es esencial que sus movimientos puedan realizarse sin dolor. Su quiropractico, además de proponerle un programa de ejercicios personalizado, también cuidará la salud de sus articulaciones y el equilibrio de su columna vertebral y de su pelvis. Así Ud. podrá practicar ejercicio físico con la máxima comodidad.
En el caso de que Ud. siga un tratamiento hormonal, sepa que éste no hace más que ralentizar la pérdida ósea, sin detenerla por completo. La Quiropráctica constituye pues un arma suplementaria de importancia en la batalla contra la evolución de esta enfermedad.

Escoliosis

La escoliosis es la desviación lateral anormal y progresiva de la columna vertebral, tanto de la porción torácica (central) como la lumbar (inferior). A pesar de que la escoliosis puede ocurrir a cualquier edad, empieza generalmente durante la adolescencia y es más común en las niñas. Durante la fase de crecimiento del niño pueden sufrirse desplazamientos de los huesos. Entre estos problemas se incluye la escoliosis, por la cual la columna vertebral se curva anormalmente, y una gran variedad de problemas comienzan a afectar a la cadera, rodillas y pies.

Síntomas y señales

Se desconoce la causa, pero en la mayoría de los casos puede ser genética. Sin embargo, hay personas que la contraen debido a la mala postura o por tener una pierna más larga que la otra. A veces la espalda no muestra signos de deformidad, pero suele haberlos de asimetría. Por ejemplo, el dobladillo de una falda puede tener aspecto desnivelado, o una cadera o un omoplato pueden sobresalir. Para comprobar si la columna está bien, trace una línea con una pluma de color a lo largo de los salientes óseos de las vértebras. Haga que la persona se agache y observe si la línea es recta o curva.

Te podemos ayudar

Detectamos los problemas de la columna, las llamadas subluxaciones (pequeño desplazamiento de una vértebra), y a través de los ajustes se ocupa de mantenerla sana y libre de interferencias. Un ajuste es un movimiento rápido y suave que coloca las vértebras en su posición correcta para que el nervio deje de estar comprimido y funcione sin interferencias. Un ajuste es un movimiento rápido y suave que coloca las vértebras en su posición correcta para que el nervio deje de estar comprimido y funcione sin interferencias. Para algunos profesionales, no es necesario corregir la curvatura, lo esencial es asegurar que esta curvatura no provoque interferencias nerviosas (subluxaciones vertebrales). La escoliosis hace que la columna vertebral sea más propensa a subluxarse, por lo cual el ajuste es importante para mantener la columna vertebral flexible y el sistema nervioso libre de interferencias, a pesar de que la columna esté curvada.

Cervicalgia

El dolor se presenta al movimiento del cuello y acompañado de incapacidad para girar o mover la cabeza. El dolor y la contracción pueden irradiarse a los hombros o la cabeza. El dolor de cuello puede provocar dolores de cabeza, mareos, visión borrosa, dolor de hombros, brazos y manos. Incapacidad para girarse y flexionarse.

Causas

La causa más frecuente del dolor de cuello es una irritación de los nervios cervicales, por lo que secundariamente aparece una contracción o espasmo de los músculos del cuello.
Esta irritación puede estar producida por la posición NO correcta de una vértebra, la cual oprime el nervio hasta llegar a irritarlo. Las causas más comunes para que se produzcan estos desplazamientos vertebrales pueden ser: movimientos bruscos de cuello, lesión traumática (latigazo), dormir en posición incómoda, ansiedad, lesiones musculares o vertebrales del cuello al nacer.

Te podemos ayudar

Detectamos los problemas de la columna, las llamadas subluxaciones (pequeño desplazamiento de una vértebra), y a través de los ajustes se ocupa de mantenerla sana y libre de interferencias. Un ajuste es un movimiento rápido y suave que coloca las vértebras en su posición correcta para que el nervio deje de estar comprimido y funcione sin interferencias.

El ajuste para los problemas de cuello ayuda a restablecer el movimiento normal y la posición correcta de las vértebras ayudando así a que todo el cuerpo funcione a un ritmo óptimo

Dolores de cuello

Dolencias en el cuello, hombro y brazo pueden ser el resultado de un golpe, accidente o la distensión de un músculo al llevar demasiado peso o al practicar deporte. Sin embargo, muchos dolores de estas partes del cuerpo tienen su origen común en las cervicales.

Las cervicales: culpables del dolor

Las cervicales son muy vulnerables, ya que se trata de la zona más frágil de la columna: sujetan la cabeza, que pesa entre 4 y 8 kilos (como una bola de bolos), mientras permiten la rotación de la misma. Entre las cervicales pasan todos los nervios que atraviesan el hombro y el brazo hasta llegar a la mano, es decir que cualquier desplazamiento cervical puede provocar dolor o incapacidad funcional en estas partes.

Son muchos los factores que provocan presión en las cervicales: las malas posturas al dormir, las malas posiciones en el trabajo (cabeza inclinada hacia delante cuando estamos delante del computador, teléfono que colocamos entre la oreja y el hombro), los malos gestos (al levantar peso o al practicar deporte), los accidentes de transito, etc.
Como resultado mucha gente llega a perder la curva natural del cuello, lo cual se traduce en irritaciones nerviosas, dolores en el cuello, hombro o brazo, así como artrosis cervical.


Los dolores de cuello, brazo y hombro están en su gran mayoría relacionados con problemas vertebrales en las cervicales.

Dolor de cuello

A menudo nos duele el cuello porque sus músculos trabajan en exceso para tratar de recuperar la curva normal de las cervicales. Así acabamos con dolorosas contracturas musculares que pueden además causarnos jaquecas. Los masajes sólo enmascaran los síntomas, aliviándolos de forma temporal. En cambio, al reposicionar las vértebras en su sitio, el Quiropráctico trata a la vez el dolor y la raíz del problema.

Dolor de hombro

Hay varios problemas causados por inflamaciones de esta articulación (tales como tendinitis, capsulitis, hombro congelado, etc.). Antes de recurrir a una operación o infiltraciones, hay que acudir al Quiropráctico, puesto que en la gran mayoría de los casos sólo se trata de un dolor irradiado, es decir procedente de una irritación nerviosa en la zona cervical.

Dolor de brazo

La afección más temida, llamada cervicobraquialgia, es un dolor fulgurante como una puñalada que empieza a menudo como un hormigueo, o una sensación de calor y frío. Suele provenir de una hernia discal en la zona cervical. Tal como en el caso de cualquier otra hernia discal, antes de operar, hay que acudir al Quiropráctico, puesto que este tipo de dolencia responde bien al tratamiento quiropráctico.

Dolor de codo

El mal de codo más famoso es el codo de tenista o epicondilitis, que es una inflamación de los tendones del mismo. Sin embargo, a menos de ser un consumado tenista ¡sufrir un codo de tenista es algo muy raro! En la gran mayoría de los casos, se trata de un problema de compresión del nervio a nivel cervical.



Dolor de muñeca

A menudo cuando la gente siente un entumecimiento en la muñeca, piensa que se trata del síndrome del túnel carpiano. Muchas veces se opera cuando en realidad se trata del comienzo de una cervicobraquialgia (ver Dolor de brazo), causada por un problema cervical. Sería una lástima operar en estos casos, porque la intervención quirúrgica implica el riesgo de provocar una fibrosis, la cual puede causar un verdadero síndrome del túnel carpiano más adelante. Así que antes de someterse a cualquier operación, ¡hay que controlar las cervicales!

La solución quiropráctica

Su Quiropráctico le examinará y realizará pruebas diagnósticas para determinar de manera exacta qué está causando su dolor.
Si, como en la gran mayoría de los casos, se trata de las cervicales, el Quiropráctico realizará ajustes precisos e indoloros para devolver a la columna cervical su posición normal, resolviendo así la irritación nerviosa que causa el dolor.
Naturalmente si se trata de otro tipo de problema, el Quiropráctico actuará directamente en la articulación en cuestión para aliviar el dolor. Siempre se estará a tiempo de operar, y si se tiene que recurrir a esta opción, su Quiropráctico le podrá dirigir al especialista apropiado.

Dolor de cabeza

Los dolores de cabeza no se deben enmascarar con fármacos. Hay que acudir al doctor en Quiropráctica para localizar y tratar la raíz del problema.

Se estima que una cuarta parte de la población padece dolores de cabeza de forma regular. Pese a su frecuencia, estas dolencias no se deben considerar normales en absoluto. El dolor es siempre una señal de alarma de que algo no va bien en nuestro organismo. Puede ser debido a problemas mucho más graves, tales como hipertensión, trastornos visuales, enfer­medades neurológicas o incluso tumores cerebrales.

En ningún caso conviene enmascarar el dolor con fármacos. Hay que acudir a un especialista para indagar su verdadera causa. Su Quiropactico descartará las enfermedades graves que puedan ser el origen del dolor –en el caso necesario, le derivará al profesional adecuado– y le ofrecerá un tratamiento rápido y eficaz para resolver el problema antes de que empeore.


Al intentar contrarrestar la pérdida de la curvatura natural del cuello y mantener la cabeza en su posición normal, los músculos del cuello llegan a entrar en espasmo y crear fuertes contracturas.

Dolor de cabeza por tensión

Dentro de los varios tipos de dolores de cabeza, los producidos por tensión son los más comunes. Éstos se deben a menudo a que la columna cervical pierde su curvatura normal, lo cual puede ser causado por una combinación de factores: malas posturas (en el trabajo, al dormir), caídas, golpes, accidentes, lesiones del tipo latigazo cervical, tensión nerviosa, estrés, etc.

Para compensar este enderezamiento de las cervicales y mantener la cabeza en una posición normal, los músculos del cuello trabajan en exceso, llegando a entrar en espasmo y crear fuertes contracturas.

Es más, estos problemas cervicales pueden provocar, a largo plazo, un desgaste vertebral, como por ejemplo artrosis cervical e incluso una hernia discal. Por eso es muy importante no enmascarar las molestias con píldoras, sino tratar la causa del problema.

Migraña

Otro dolor de cabeza frecuente –y el más doloroso– es la migraña. Este dolor punzante, normalmente localizado en un lado de la cabeza, frecuentemente se agrava con la luz y viene acompañado de náuseas y vómitos.
La migraña se produce a consecuencia de una constricción de los vasos sanguíneos de la cabeza, siendo la dilatación posterior de éstos lo que produce el dolor. A pesar de que existe un terreno de predisposición hereditario, las migrañas no son normales y se tienen que tratar debidamente.
A menudo se piensa que las migrañas se deben a factores como la menstruación, la ingestión de ciertos alimentos o problemas de hígado, cuando en realidad éstos sólo revelan problemas latentes.
En las personas que padecen migrañas, frecuentemente nos encontramos con un trastorno espinal que afecta a la parte del sistema nervioso que controla la función de los vasos sanguíneos. Para detectarlo y, en caso positivo poder tratarlo, se recomienda llevar a cabo una revisión quiropráctica de la columna vertebral.

Las soluciones tradicionales

Los dolores de cabeza han creado una oferta enorme de fármacos, cuyo papel es enmascarar los síntomas del dolor. Se trata de medicamentos potentes que insensibilizan el sistema nervioso para que el dolor no se perciba. A pesar de su comodidad, este enfoque no resuelve la causa original del mal. Es más, causa peligrosos efectos secundarios.
Por ejemplo los antiinflamatorios provocan úlceras, problemas gástricos, hemorragias digestivas y deben ser evitados especialmente por las personas mayores y las mujeres embarazadas. Los fármacos contra las migrañas son productos muy potentes que deben utilizarse de forma puntual y limitada y siempre bajo control médico, ya que pueden provocar graves problemas, especialmente si se mezclan con otros.

La solución Quiropráctica

La Quiropráctica no trata solamente los síntomas del problema sino también la raíz del mismo. Esta terapia, que no recurre a fármacos y en consecuencia está desprovista de sus efectos secundarios ofrece una alternativa eficaz, natural y segura al tratamiento del dolor de cabeza.
Para dolores de cabeza producidos por tensión, el Quiropráctico trabajará la columna para devolverle una curvatura cervical y una amplitud de movimiento normales. Así permitirá que los músculos se relajen, poniendo fin a los dolorosos espasmos.
Las migrañas se aliviarán al corregir el mal funcionamiento espinal que afecta la parte del sistema nervioso que controla la dilatación y constricción de los vasos sanguíneos de la cabeza.
Recuerde que no es normal sufrir dolores de cabeza. Consulte a su Quiropráctico para que pueda cuidarle o derivarle al especialista apropiado.

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